La bolsita

Ayer caminaba, enojada, pensando en mis alumnos, sus opiniones y comentarios, apoyados evidentemente en cosas que escuchan en casa, en la tele, cosas que ven en Internet (que no están destinadas para ellos, obviamente). Pensaba en la violencia de los juegos de la Play y la soledad que muchos de ellos sienten. Delante mío caminaba un nene de 10 años, estaba yendo a su escuela. Su guardapolvo asomaba por debajo de la campera y arrastraba su mochila con rueditas. Iba solo. En eso, se le cruza una bolsita de plástico en su camino, inflada por el viento. La trata de patear, como si fuera una pelota de fútbol, así, sin dejar de caminar; cansino, era temprano a la mañana. Después, hace una curva con el brazo para que su mochila pase exactamente por arriba de la bolsita y le haga un “túnel”. No había nadie en la calle, sólo yo lo miraba. Él ajeno a lo exterior, concentrado en su camino. El pibe siguió caminando, solo, tranquilo. La bolsita quedó ahí esperando otro viento. Y yo… yo ya me olvidé qué venía pensando.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s