Tim Urban: “Why procrastinators procrastinate”

Quiero compartirles un artículo que leí recientemente en un blog: “Why procrastinators procrastinate” –Por qué las personas “aplazadoras” dejan todo para después. El autor es Tim Urban, escritor e ilustrador de Harvard, especializado en educación y neurociencias. Publica semanalmente en su blog Wait But Why, que les recomiendo visitar. Aquí una breve síntesis mía en español; el texto completo está en inglés.

procrastination

Por qué las personas “aplazadoras” dejan las cosas para después

Procrastinate en español es “aplazar” o “posponer”. Un procrastinator es entonces un aplazador, dilatador, un procastinador (existe esta palabra; me fijé). En mi barrio se dice “el que deja todo para el último momento” o su derivado, “el paja”.

Este artículo me llegó gracias al blog de Austin Kleon  (un artista-escritor norteamericano, cuyo trabajo es fuente de motivación para mí). En una entrada, Kleon cita a Adam Grant, cuyo artículo en el New York Times cita, a su vez, a Tim Urban, cuyo texto sobre Proscratination (aplazamiento) es el que les traigo hoy acá.

Lindo recorrido hice, ¿no?  No recuerdo muy bien qué estaba buscando originalmente en Internet, seguramente estaba por ver algún mail o quería fijarme cuántos comentarios había en mi propio blog. Fui siguiendo un derrotero absolutamente espontáneo que me depositó en un blog desconocido e impensado. Los links me iban guiando y acabé con diez pestañas abiertas al mismo tiempo. ¿Les suena conocido esto ? Bueno, de eso se trata un poco este artículo.

Los que posponemos las cosas no lo hacemos deliberadamente, respondemos, según Tim Urban, a un simpáctico monito al que él llama Instant Gratification Monkey (El Mono de la Gratificación Inmediata). Al “aplazador” (voy a usar esta traducción, aunque es absolutamente forzada) le cuesta seguir un camino único propuesto para alcanzar una meta: sea esta terminar una carrera, hacer dieta para verse mejor, escribir un libro o preparar una comida eleborada. Van apareciendo en el camino “distracciones” que prometen una gratificación o diversión inmediata y es ahí cuando el monito empieza a actuar y la persona se deriva y olvida el plan original. El Mono de la Gratificación Inmediata le gana al Tomador de Decisiones Racionales.

El problema con este monito es que sólo tiene en mente el presente y no toma en cuenta las lecciones aprendidas en el pasado (“ponete a escribir con tiempo, si no, no vas a llegar a entregar el trabajo en fecha”) ni le da bolilla al futuro y la necesidad de organización. El mono está en plena búsqueda de placer, juego y distención ¡YA!.

Cuando el mono toma el mando, el Hacedor de Decisiones se encuentra de repente (si se toma un minuto para pensarlo) en lo que Urban llama The Dark Playground – el Oscuro Parque de Juegos-  una especie de purgatorio donde el humano se pierde en acciones sin sentido (como chequear whatsapps cada 10 minutos, hacer un refresh en la casilla de mail para ver si hay alguno nuevo o surfear por la Internet sin objeto alguno, siguiendo un link y después otro y otro y otro…). Así pierde el tiempo y va aplazando aquella actividad que quería o tenía que hacer. Aquel objetivo que quería cumplir para ir acercándose cada vez más a la meta que se había propuesto se dilata, se retrasa y finalmente pierde su sentido.

Una de las cosas más interesantes del artículo, para mí, es que presenta a un enemigo asérrimo del monito, quien puede poner un freno a tanto juego para permitir al Hacedor de Decisiones Racionales ponerse a trabajar. Y este personaje tan interesante y necesario es: “The Panic Monster” -El Monstruo del Pácnico.

panic

¿Cuándo hace entrada este ser, generalmente dormido en un rincón? Cuando se acerca una fecha límite. Si falta un día para el examen, si sólo restan unas horas para la presentación o dos días para la fecha de entrega, el Monstruo del Pánico se despierta y entra en acción. Asusta al monito e insta al humano a ponerse a trabajar.

Y he aquí lo interesante: aunque pareciera que el pánico puede ayudar a que el “aplazador” logre responder a sus exigencias, éste queda igualmente insatisfecho y frustrado como al comienzo. ¿Por qué? Tim Urban presenta tres razones:

  1. Es molesto e incómodo: ese tiempo en el Oscuro Parque de Diversiones no es gratificante. No se disfruta. Uno tiene todo el tiempo en la cabeza esa sensación de que está haciendo algo mal, que tendría que estar haciendo otra cosa. Es mejor hacer primero el trabajo y después sí disfrutar de un verdadero entretenimiento y descanso, con la satisfacción de la actividad ya realizada.
  2. El Aplazador hace las cosas “a media máquina”: gracias al pánico que siente por la próxima fecha de entrega, logra hacer el trabajo que tenía que hacer, pero nunca obtiene los mismos resultados que si lo hubiera preparado con tiempo. Al no organizar sus prioridades y distraerse con lo que no es prioritario, termina por desmerecerse a sí mismo haciendo un trabajo a las apuradas, a medias tintas.
  3. (y esta es la que más me gusta) Las tareas obligatorias pueden finalmente ser hechas pero no aquellas que se desean: Con los trabajos que hay que hacer sí o sí, el Monstruo del Pánico aparece en escena porque hay una fecha tope, un momento de entrega, de evaluación. Pero ¿qué pasa cuando se trata de actividades que el Aplazador desea hacer para beneficio y crecimiento propios? Por ejemplo: aprender a manejar, escribir un libro, ordenar todos los papeles viejos en la casa, estudiar una carrera nueva… Como todas estas actividades tienen que ver con un deseo propio y no tienen una fecha de caducación, el Monstruo del Pánico no aparece. ¿Y adivinen quién sigue llevando entonces el control? El Aplazador, lamentablemente, no logra llevar a cabo todo aquello que puede llegar a enriquecerlo, hacerlo evolucionar, o simplemente hacerlo sentir orgulloso se sí mismo.

¿Cómo evitar, entonces, dejar de ser el Aplazador que siempre deja las cosas para el último momento? Ese es un segundo artículo de Tim Urban que todavía no leí…

¡No se pierdan el texto original! Las ilustraciones son claras, concisas y ¡muy, muy graciosas!

http://waitbutwhy.com/2013/10/why-procrastinators-procrastinate.html

 

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3 thoughts on “Tim Urban: “Why procrastinators procrastinate”

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